



Decía Francisco Umbral que un libro debe ser "un cuajarón de tiempo, una concentración de vida", y ese latido vital impregna la nueva obra de la escritora Mercedes Chozas, "Sus labores", un conjunto de relatos que, en opinión del novelista Luis Landero, reflejan "la visión magistral de lo cotidiano"·
"A ese encanto de lo diario, Mercedes Chozas siempre le añade un toque de fantasía, de imprevisión, de absurdo a veces. Y también de poesía", afirmó Landero al presentar este libro en el que su autora traza un retrato de dos generaciones, la de aquellos que empezaban a ser jóvenes cuando el hombre llegó a la Luna, y la de sus padres.
Chozas (Madrid, 1952) lleva más de veinte años haciendo compatible su trabajo de profesora de Literatura con su vocación de escritora. Ha ganado premios como el Nacional de literatura infantil por "Palabras de cuento"(1979), el Austral por "La mirada, la memoria y la voz de Valle" (1995), y el Río Manzanares de novela por "Las horas náufragas" (2006).
Fue compañera de universidad de Luis Landero en los setenta y, como subrayaba el escritor, a ambos les unía el amor por la literatura, por "la misteriosa belleza que puede emanar de las palabras". Los dos han procurado siempre escribir aquello que les gusta, "sin intentar gustar a los demás" ni adaptarse a "las tontas demandas del mercado".
Por eso, el autor de "Juegos de la edad tardía" sentía una especial emoción al resumir en el Fórum de la FNAC las bondades del libro de Chozas, publicado por Calambur.
Son catorce relatos llenos de imaginación, ese "bien escaso" del que hablaba Baroja, y protagonizados por personajes que "viven atrapados en la realidad diaria", pero que "siempre encuentran algún modo de escapar de esas servidumbres", comentaba Landero.
La autora acabó de escribir los relatos de "Sus labores" hacia el 2000, y desde entonces "reposaban tranquilamente en un cajón". De ahí que sus personajes, explicaba Chozas, "todavía compran en pesetas, no tienen móviles y están despidiéndose del siglo XX".
Pero cuando Calambur se los pidió para publicarlos, los releyó y le gustaron, entre otras razones porque encontró en ellos "un estilo propio", que no era "el de ninguno de los admirados cuentistas" a los que quería parecerse: Chéjov, Baroja, Truman Capote, Cortázar, Pere Calders, Roal Dahl y Lobo Antunes.
"Los cuentos no se parecían a ellos; se parecían a mí y eso me gustó", aseguró Chozas, que es la mayor de ocho hermanos y ha visto convertida en un sugerente "collage" la hermosa foto del carné de familia numerosa que prestó para la portada del libro, en la que aparecen sus padres con toda la prole.
El primer cuento, el que da título al libro, es un homenaje a Mele, la madre de la escritora, a la que nunca le gustó que, hasta no hace mucho, la profesión de las amas de casa se expresara con un lacónico "sus labores" en el carné de identidad, por decisión de algún "chupatintas descolorido".
A partir de ahí van surgiendo los restantes relatos, inspirados algunos de ellos en la infancia y adolescencia de la escritora, y otros en las "vivencias de sus contemporáneos". Pero todos son fruto de esa especial facilidad que tiene cualquier escritor para "espiar con avidez" a su alrededor y apropiarse de "historias, noticias, anécdotas, instantáneas y tipos curiosos", contaba Chozas.
Sobre ese fondo cotidiano, la escritora va tejiendo en sus cuentos, según subrayó Landero, "un discreto mundo de ensueños, de pequeñas aventuras, de anhelos incumplidos, de proyectos más o menos imposibles que tiñen el relato con una ternura, una piedad y un aliento poético realmente admirables".
Autora también de obras de narrativa como "Miulina", "Las tres voces de Marina" y "Cuatro veces adiós", Chozas tiene ya "muy avanzada" una nueva novela. "Es muy ambiciosa" y en ella entremezcla cuentos populares con una "historia de aprendizaje, de peripecia vital".
http://www.adn.es/cultura/20091030/NWS-1675-Mercedes-Chozas-cotidiano-magistral-impregna.html
La Poesía de España y Portugal a debate hoy en Ágora Academia
La jornada comenzó con el recuerdo de Ángel Campos y Manuel Herminío Monteiro
Eva Lumbreras - Extremadura al día - 21 oct 2009
La Voz en Espiral evoca en primer lugar el libro de poemas de Ángel Campos, en cuya memoria se ha desarrollado hoy el segundo curso de Ágora, Academia, que gira en torno a la difusión de la poesía en España y Portugal. La conferencia inaugural comenzó a las 10:30 horas, se contó con las ponencias de Perfecto E. Cuadrado, que rindió un sentido homenaje a la figura de Ángel Campos, escritor y traductor insustituible, por otro lado, Carlos da Veiga ensalzó la figura de Manuel Herminío Monteiro, editor de Assírio&Alvin, que desempeño un papel determinante en la difusión de la poesía, tanto portuguesa como española, en Portugal. Ambos personajes determinaron el panorama portugués y español actual en la edición y traducción de poesía. La cultura a ambos lados de la raya tiene mucho que agradecer a Ángel Campos y Manuel Herminío Monteiro. Para coordinar esta mesa se contó con la colaboración del profesor Miguel Ángel Lama, y el profesor y escritor, Fernando Pinto Do Amaral. La poesía ha conseguido hoy atraer a gran número de público tanto español como portugués.
Durante su intervención Perfecto E. Cuadrado, lleno aún de emoción por la perdida de Ángel Campos, le recordó como”una voz poética importante, una voz poética muy personal, que en cuanto a mí, figura entre las voces más personales, más autenticas de la poesía española de las últimas décadas y de los últimos tiempos”. Campos “aportó al conocimiento de la literatura, de la poesía portuguesa en España sobre todo la presencia entre nosotros de nombres desconocidos todavía y que hoy son reconocidos ampliamente, y contribuyó también a que otros nombres que ya eran conocidos se conocieran mejor como el caso de Pessoa y el caso del propio Jośe Saramago”, señaló Cuadrado. Tambien “aportó algo muy importante, que fue contribuir, como otros muchos, a que esa famosa Raya, pese a su ser inmaterial, era tan pesada como todos los muros de todos los Berlines, contribuyó a que esa Raya, como dice el lema del Gabinete, se vaya borrando poco a poco, por lo menos en el ámbito, el el territorio de la cultura, el de las relaciones literarias, incluso las relaciones académicas”. Finalmente Cuadrado recordó que “falta todavía mucho y por lo tanto necesitamos muchos más como Ángel todavía, para que esa Raya se borre definitivamente, de donde todavía existe, que es el imaginario popular, en el que todavía vivimos de los tópicos del pasado”.
Por su parte, Carlos Da Veiga recordó la figura y la labor de Manuel Herminío Monteiro, un hombre que no conocía fronteras ni entre la literatura ni entre las personas, poseía además una enorme capacidad de contacto humano, por eso consiguió una pléyade de autores y también las ayudas por parte de la administración que le facilitaron la vida como editor. Manuel Herminio Monteiro fue el editor de la publicación Assírio&Alvin, que editó obras de autores como Mário de Sá-Carneiro, Teixeira de Pascoaes, Herberto Helder, o Mario Cesariny, entre otros. También señaló Veiga que Herminio era un “trasmontano”, provenía de una zona dura, exigente y agreste, “trajo la la ciudad esa fuerza y ganas de luchar que le permitió sobrevivir y resistir” pues cada día su editorial iba a la quiebra, aguantó gracias a los contactos humanos. Fue Herminio, apuntaba Da Veiga, un hombre que siempre estuvo muy bien integrado en el mundo de la cultura portuguesa, pero eso no le impidió ser un provocador, como demuestra la publicación que hizo de la obra “El amor es jodido” de Esteves Cardos. También introdujo novedades en el marketing de la poesía, consiguió llevar hasta los autobuses y los tranvías de Lisboa la poesía un día al mes, también editó bolsas de papel para el pan repletas de poemas, en Guimaraes. Dos hechos que han contribuido a la divulgación mayoritaria de la poesía. Este “falso cateto” definió la edición como “otra forma de escritura”; Herminío explicó en una ocasión que “me gusta pensar que trato a la editorial como quien cuida su viña”. Uno de sus últimos trabajos consistió en dirigir la antología poética “Rosa del mundo” que contiene 2001 poemas de la literatura mundial.
'Edición de poesía en España y Portugal'
Tras la conferencia inaugural, a las 12:00 horas dio comienzo la mesa redonda 'Edición de poesía en España y Portugal', dirigida por Luis Sáez Delgado, director de la editora Regional de Extremadura, quien manifestó que “a poesía sobrevive pese a ser una de las formas más primitivas de literatura”; la mesa también contó con la participación de Joao Melo, escritor y consejero de cultura de la Embajada de Portugal en Madrid, Manuel Borrás, editor de Pretextos, Manuel Da Silva Terra, editor y escritor, y Emilio Torné, editor de Calambur editorial. Sáez presentó magistralmente a los invitados y planteó la temática a seguir, desde la épica de la edición hasta las nuevas tecnologías, un extenso campo, que sin embargo no dio tiempo a cubrir.
Melo, en su intervención puntualizó que “la sombra de Pessoa es un culto que ha encubierto la obra de otros autores que aún quedan por descubrir”, el esfuerzo por colocar la literatura portuguesa en España está dando sus resultados, este país era “un desierto donde vagaban tan sólo algunos nombres”, sin embargo “este panorama ha cambiado en todos los campos hoy día”, y la cuestión que se suscita ahora es “¿qué demanda de lectores españoles hay de libras portugueses ya editados?”. “Parece que está todo hecho y está siempre todo por hacer, este instinto de recomenzar es el que nos garantiza un destino y un futuro. Finalizó Melo.
Por su parte Borrás explicó que “uno edita por pasión y además edita lo que no logra olvidar”, y alabó las figuras de José Antonio Llardent y Ángel Campos, “me entregaron un testigo” y ha recogido el guante de incorporar al acervo español la edición de escritores portugueses como: Jorge de Sena, Rui Belo, Ramos Rosa, Oliveira o Querios.
El futuro pasa por ir incorporando también las voces de los más jóvenes, pues en Portugal existe una renovación con autores muy interesantes, porque lo que “más me pone es reconocer y ayudar a los autores emergentes”, señalaba el editor de Pretextos, y finalizaba recordando que “los editores literarios nos dirigimos a lectores no al público”.
Torné comenzó su intervención con un reconocimiento a la poesía de Ángel Campos, “su obra irá creciendo con el tiempo”; respecto al mundo editorial declaró que “los editores tenemos responsabilidades, un reto de sobrepasar la situación actual” para lo que propone que el sector se reinvente, pero cómo hacerlo, el modelo actual de las editoriales está tocando techo, cuesto mucho sobrevivir en él, los nuevos caminos pasan por las implicación con la sociedad y en el hecho cultural, pues los editores son “generadores de encuentros y sinergias”. La editorial Calambur ha publicado en España libros de autores como Eugenio de Andrade, Nuno Judice, Jorge de Sena, Antero de Quental, José Bento, Joan Miguel Fernandes Jorge, Freitas o Carlos de Oliveira. La tarea que se impone para el futuro pasa por la publicación de las nuevas generaciones, para lo que se necesita la conjunción de criticos, traductores, lectores, en definitiva todos los sectores de la literatura.