Mostrando entradas con la etiqueta Antología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antología. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de febrero de 2011

Reseña de Las moradas del verbo en El Cultural

El Cultural (El Mundo), 11 de febrero de 2011

Por Túa Blesa

Dar cuenta de las obras poéticas de los nacidos entre 1954 y 1968 no es tarea en absoluto sencilla y ése es el reto que ha afrontado Ángel L. Prieto de Paula en esta ocasión y ello pese a que se trata de un reconocido estudioso de la poesía española contemporánea. Y no es sencilla porque es intentar dar unas ideas generales que den cobertura a los trabajos tan diversos de poetas como Miguel Casado y Luis García Montero o Antonio Méndez Rubio o Ada Salas o Jorge Riechmann, pongamos por caso, y de los que hay que decir que eran inevitables.

Siendo que las obras de los poetas de estos años recientes están en un más o menos incipiente proceso de canonización -en el cual, por lo demás, las antologías son instrumentos potencialmente muy efectivos-, todo juicio sobre el valor de ellas es ya una toma de partido, por eso, aunque Prieto de Paula deja dicho que esta antología está dictada por un ánimo de historiador, más que de un manifiesto a favor de esto o aquello, lo uno parece que no puede desprenderse de lo otro. No resta lo anterior mérito al estudio y la selección sin embargo de que deba verse como un documento para la reflexión y el debate crítico. En general, los planteamientos y juicios de Prieto de Paula son mesurados y deben y deberán de tenerse en cuenta en los próximos estudios de esta poesía. Por eso llama la atención que se hable, por poner un caso, de “gratuidades vanguardistas”, pues ciertamente no sé sabe bien cuáles puedan ser, o, por poner otro, que se afirme que “la normalización política trajo de la mano una pareja normalización artística”, idea también que no puede ser sino el principio de una discusión, pues ¿qué significa exactamente “normalización”? No se vea esto como descalificaciones, en absoluto, sino como apunte de algunos de los problemas para los que la teoría o no tiene respuesta... o tiene demasiadas.

Muchos de los poetas seleccionados son sin duda imprescindibles, no tanto otros, más si se ponen en relación, o comparación, con algunos ausentes, como son, de los nacidos en el período que se considera, David González o Ángel Petisme por ejemplo, que ni siquiera aparecen mencionados en el estudio.

En fin, Prieto de Paula ha tenido la valentía de afrontar un asunto conflictivo y, pese a quien pese, ofrece un estudio y una antología que ni por asomo podrá obviarse.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Reseña de Las moradas del verbo en Culturamas.es

Culturamas.es

Por Carmen N. Torres

La preponderancia en la edición de antologías en las tres últimas décadas de la poesía española, justo en el tramo que se marca este volumen, casi podría considerarse algo enfermizo, que desorienta al lector ocasional más que le ofrece un mapa de los vericuetos poéticos coetáneos.

Sin embargo, frente a recopilaciones más o menos explícitas de poetas de una corriente, o adscritos a una territorialidad, o a una característica temática concreta, Las moradas del verbo recupera la ambición de ofrecer un antología verdaderamente aglutinadora y representativa, sin el personalismo y egotismo del que han hecho gala algunos antólogos en compilaciones anteriores.

Se aprecia, por tanto, un enfoque global, que trata de recorrer las diferentes tendencias poéticas de los últimos años, incluyendo autores y textos insignia de cada una de las corrientes.

Ángel L. Prieto de Paula realiza además un juicioso estudio previo, donde lleva a cabo un buen repaso histórico, analizando las causas y consecuencias de cada movimiento tras la Guerra Civil, y consigue presentar una panorámica amplia de la poesía española reciente.

El verdadero recorrido por esas circunstancias se realiza a través de un repaso a textos de los diferentes libros de cada uno de los escritores recogidos (no busca, por tanto, centrarse en aspectos concretos sino presentar la evolución y trayectoria de cada autor para completar el mosaico de la poesía española de finales del XX y principios del siglo XXI).

Así, este tomo aglutina poemas de Miguel Casado, María Antonia Ortega, Julio Llamazares, Concha García, Julio Martínez Mesanza, Tomás Sánchez Santiago, Juan Carlos Mestre, Ángel Campos Pámpano, Luis García Montero, Blanca Andreu, Álvaro Valverde, Felipe Benítez Reyes, Carlos Marzal, Aurora Luque, Amalia Iglesias Serna, Jorge Riechmann, Amalia Bautista, Manuel Vilas, Miguel Ángel Velasco, Vicente Gallego, Vicente Valero, José Mateos, Antonio Moreno, Juan Antonio Gónzalez-Iglesias, Álvaro García, Ada Salas, Luisa Castro, Antonio Méndez Rubio, José Luis Piquero, Jordi Doce, Lorenzo Oliván y Enrique Falcón.

Por tanto, la diversidad de propuestas manifiesta la complejidad del panorama poético de las últimas décadas, sobre todo porque el acercamiento a él está lejos de esa siniestra «crítica militante» (léase partidaria) y más cerca del auténtico espíritu filológico.

De esta manera, nos encontramos ante una antología memorable, honesta, que permite una excelente aproximación a lo que se ha ido y se está produciendo en la poesía española; un excelente volumen digno de ocupar el número 100 en la colección de poesía de Calambur.

Las moradas del verbo. Poetas españoles de la democracia. Antología
Ángel L. Prieto de Paula (ed.)
562 páginas
Calambur, 2010
ISBN: 978-84-8359-144-4


http://www.culturamas.es/blog/2010/12/18/las-moradas-del-verbo-poetas-espanoles-de-la-democracia/

martes, 14 de diciembre de 2010

Novedad Calambur Narrativa: El cuento en las Baleares. Antología

El cuento en las Baleares. Antología
Prólogo y selección de Pere Rosselló Bover
Traducción de Jaume Pomar
Calambur Narrativa, 49. 2010
ISBN: 9788483591703
382 págs. PVP: 23 €

Esta antología de narraciones titulada El cuento en las Baleares ofrece una imagen del conjunto de narradores en catalán que en la actualidad hay en las Islas Baleares. Pero no sólo eso. En las páginas de este libro el lector puede comprender y disfrutar la evolución que el cuento ha seguido en las últimas décadas y su diversidad actual, sobre todo en manos de los autores más jóvenes. Se trata de una muestra significativa —aunque no exhaustiva— de la literatura actual en catalán en las Islas Baleares, una de las más representativas y potentes de la literatura catalana actual.

Autores antologados:

Antoni Mus López
Miquel Pons Bonet
Bonet de ses Pipes (Joan Bonet)
Miquel Àngel Riera Nadal
Antoni Serra Bauçà
Baltasar Porcel Pujol
Rosa Maria Colom Bernat
Jaume Santandreu Sureda
Josep Melià Pericàs
Miquel Ferrà i Martorell
Gabriel Janer Manila
Pere Morey Servera
Antònia Vicens Picornell
Joan Manresa Martorell
Joan Guasp Vidal
Jaume Pomar Llambias
Guillem Cabrer Borràs
Antoni Marí Muñoz
Gabriel Florit Ferrer
Guillem Vidal Oliver
Guillem Frontera Pascual
Maria Antònia Oliver Cabrer
Miquel López Crespí
Biel Mesquida Amengual
Carme Riera Guilera
Pau Faner Coll
Miquel Mestre Genovard
Xesca Ensenyat Seguí
Ponç Pons
Antoni Mas Busquets
Joan Gelabert
Josep Noguerol Mulet
Guillem Rosselló Bujosa
Joan Pons
Manuel Claudi Santos Sánchez
Rafael Crespí Ramis
Gabriel Galmés Truyols
Miquel Àngel Vidal Pons
Sebastià Perelló Arrom
Miquel Àngel Llauger Rosselló
Jaume Capó Frau
Maria de la Pau Janer Mulet
Neus Canyelles Estapé
Miquel Bezares Portell
Albert Herranz Hammer
Pere-Joan Martorell Castelló
Sebastià Bennàssar Llobera

jueves, 4 de noviembre de 2010

Reseña de Las moradas del verbo en la revista Leer

Revista Leer, n.º 217, noviembre de 2010

Poesía en tiempos de perplejidad

La editorial Calambur ha ido configurándose y ganando gran prestigio, incluso en los aspectos meramente artegráficos, como uno de los sellos de referencia en lo que a publicación de poesía se refiere, como ejemplo de ello, los últimos Premios Nacionales de Poesía, concedidos a La casa roja de Juan Carlos Mestre y a Cuadernos (2000-2009) de José María Millares Sall. Calambur celebra el número 100 de su colección "Calambur poesía" con una antología, Las moradas del verbo, que es selección de poetas españoles, nacidos entre 1954 y 1968, que representan corrientes creativas desde la Transición democrática hasta los inicios del siglo XXI.

El subtítulo que su autor ha elegido para el volumen, Poetas españoles de la democracia, quizá sea reductor, ya que no se ve cómo se pueda ser poeta español de la democracia si se está viviendo en democracia. A no ser que la temática dominante de estos vates fuera precisamente la democracia misma.

Ángel L. Prieto de Paula, catedrático de Literatura en la Universidad de Alicante, ha seleccionado los poemas y llevado a cabo el estudio preliminar, que ha titulado, significativamente, "Poesía en la era de la perplejidad". Era de perplejidad y de confusión. Pues como también significativamente escribe Prieto de Paula: "De dicha confusión dan buena cuenta las numerosas antologías que, centradas en ésta o aquella generación, en ésta o aquella tendencia, terminan por incrementar el problema que debieran resolver (…). La enorme cantidad de volúmenes antológicos, que responden a criterios cuya pluralidad impide el cotejo (antologías generacionales, de corriente, académicas, de ámbito nacional o regional, de mujeres, temáticas, pretendidamente canónicas o antologías "otras"…) los ha convertido en un factor añadido al caos dominante".

La antología la integran textos de treinta y dos poetas, que van según orden de edad de Miguel Casado (1954) a Enrique Falcón (1968), intervalo de casi quince años que según la teoría de las generaciones los individualizaría como pertenecientes a la misma.

jueves, 22 de julio de 2010

Reseña de Las moradas del verbo en Diario de León

El Filandón, Diario de León, 18 de julio de 2010

Donde el verbo halló morada digna

Por José Enrique Martínez

Frente a antologías de poetas jóvenes, algunos con obra escasa e insuficiente, con las que nos abruman conocidos cazadores de nuevas piezas que más que aclarar nos sumen en el caos de la medianía, otros como Ángel Luis Prieto de Paula, conscientes de su labor, elaboran una antología de poetas con obra suficiente y de ponderada calidad. Una antología como Las moradas del verbonos da, verdaderamente, el canon de la poesía que siguió a 1975, fecha emblemática, aunque convencional a efectos literarios. Como buen antólogo, justifica los contornos de su selección: poetas nacidos entre 1954 y 1968, con sus primeros títulos aparecidos en el último cuarto del siglo XX y con obra relativamente amplia que conjugue calidad y representatividad. Merece la pena leer el denso prólogo de Prieto de Paula, uno de los grandes conocedores e intérpretes de la poesía española contemporánea, cuya evolución, tras la irrupción novísima, ordena. No podemos entrar en matices: el lector interesado debe acudir directamente a las páginas introductorias de esta excelente antología. Pero en osado y apresurado resumen podemos situarnos en ese momento (años que siguen a la muerte del dictador) en el que se rompe el muro alzado por los «novísimos» y afines contra la expresión de los sentimientos y la poesía vuelve a la figuración argumental, un cierto prosaísmo y un cierto humor (bien representada esta línea por L. A. de Cuenca y otros poetas más jóvenes), más la preeminencia de la poesía elegíaca (Sánchez Rosillo) y la del intelectualismo escueto (Siles, Robayna). A comienzos de los ochenta es ya manifiesto el cansancio de la poesía «novísima» (permítaseme llamarla así, más como caracterización que como nombre) y la poesía nueva asimila la tradición española (la generación del 50 tuvo aquí su mayor reconocimiento) y propende a la representación, dando mayor entidad al sujeto emisor y al motivo o tema del poema. En diversos lugares surgió la necesidad de una poesía relacionada con su tiempo histórico: aquí ha de situarse «La otra sentimentalidad» granadina, cuyos modos acabaron desembocando en la poesía de la experiencia, espléndidamente caracterizada por Prieto de Paula. Vendrán pronto las «líneas de contestación al pacto realista»: el irracionalismo (Andreu) y otros modos visionarios (Mestre, Llamazares...), el realismo mismo con procedimientos y alcances diferentes (Concha García), la poesía de reflexión ontológica, escueta y esencialista (Ada Salas, Casado...). Los propios poetas experienciales, los últimos sobre todo, cambiarán hacia otros modelos (Marzal, Gallego) o se moverán por nuevos compromisos, marxistas, ecológicos, etc. (Riechmann, Méndez Rubio...) o unirán satisfactoriamente pensamiento y contemplación (Valverde, Doce...).

Es la de Prieto de Paula una magnífica introducción a la lectura de los diferentes poetas, lectura que puede equilibrar el afán de conocer y el gozo desin-teresado. Son 32 los poetas seleccionados, todos ellos con calidad contrastada, representativos de las diferentes líneas de poesía actual, con obra que el tiempo ha ido cerniendo y asentando, de M. Casado y María Antonia Ortega (los mayores) a L. Oliván y E. Falcón (los más jóvenes). Por el medio -“no puedo citar a todos- J. Llamazares, Martínez Mesanza, Concha García, T. Sánchez Santiago, J. C. Mestre, A. Luque, M. A. Velasco, Ada Salas... He nombrado aquellos con los que mejor comulgo, por diferentes razones que no son del caso.

http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=541398

martes, 1 de junio de 2010

Reseña: Las moradas del verbo

El País, Babelia, 29 de mayo de 2010

Un mapa fiel

Desde la histórica de Gerardo Diego y la Generación del 27 hasta ayer, las antologías de poesía han sido en España una extraña mezcla de instrumento de promoción y arma de fuego. La mayoría ha tratado de influir sobre el canon futuro tomando posiciones desde la salida. Y olvidando, para su desgracia, que al negar el pan y la sal a los poetas de tend encias distintas estaban renunciando a lo único que daría la verdadera medida de una obra en su contexto: un rival de altura. De ahí el valor de una antología como Las moradas del verbo, que, retomando el clásico periodo generacional de 15 años, selecciona poetas nacidos entre 1954 y 1968 cuyos primeros títulos aparecieron en el último cuarto del siglo XX. Fiel al espíritu, riguroso y abierto, de obras suyas como 1939-1975: Antología de la poesía española (Aguaclara) y de la inatacable Poetas españoles de los cincuenta (Almar), Ángel Luis Prieto de Paula ha sabido analizar el bosque con la agudeza de un generalista sin dejar de estudiar los árboles con la precisión de un especialista. El resultado es una antología con ambición histórica. Así, conviven las más dispares tendencias de la poesía última. Por tirar de categorías tantas veces malinterpretadas: de la poesía de la experiencia (Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes) a la del silencio (Miguel Casado, Ada Salas) pasando por el irracionalismo iluminativo (Julio Llamazares, Juan Carlos Mestre), la meditación (Vicente Valero) o la crítica social (Jorge Riechmann, Enrique Falcón). Sin olvidar la brillante síntesis entre clasicismo y posmodernidad de Juan Antonio González Iglesias y Aurora Luque. Claro que cada lector añadiría a sus propios autores, pero el hecho de que poetas incontestables pero poco habituales de las antologías como Tomás Sánchez Santiago, Miguel Ángel Velasco o Antonio Moreno aparezcan en ésta es el mejor ejemplo de lo que toda selección tiene de apuesta. Pocas veces se ha contado mejor la evolución de la poesía española desde la Transición.

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS

miércoles, 19 de mayo de 2010

Comentario de Álvaro Valverde sobre Las moradas del verbo. Poetas españoles de la democracia

Las moradas del verbo: una lectura

Por Álvaro Valverde

Después de leer el prólogo de Las moradas del verbo uno confirma, para bien, sus sospechas: es un texto riguroso, documentado, razonado y razonable que, además, se lee muy bien. No es poco tal como está, digamos, la cosa antológica. Sobre todo en el sustrato teórico. Se citan, es verdad, nombres de poetas que luego, en la antología posterior, no comparecen y cuyos poemas, en consecuencia, uno echa de menos. Por ejemplo, Antonio Cabrera, Juan Lamillar y Eduardo Moga. Y otros que no se citan pero que también podrían haber estado. Nada nuevo cuando de seleccionar se trata. En ésta hay, por cierto, ocho mujeres y veinticuatro hombres. De ellos, seis castellanos y seis andaluces; cuatro madrileños y otros tantos extremeños y valencianos; dos gallegos, dos asturianos y otros dos de las Islas Baleares (un mallorquín y un ibicenco); además, un cántabro y un aragonés.
Con la perspectiva que dan los años y un cúmulo de florilegios mediante (Villena decía en el último de los suyos que había pocas promociones más antologadas que ésta), Prieto de Paula ha sido capaz de ofrecer a los lectores un panorama cabal de la poesía de entresiglos. La de los poetas de la democracia, como él los denomina. Así las cosas, Calambur (que ha editado un libro que da gusto tener en las manos) y, por supuesto, el antólogo merecen que quienes leen poesía en este país (y aun fuera) reconozcan tanto el acierto como el esfuerzo de esta meditada apuesta.
http://mayora.blogspot.com/2010/05/las-moradas-del-verbo-una-lectura.html

jueves, 13 de mayo de 2010

Novedad Poesía: Las moradas del verbo. Poetas españoles de la democracia (Antología)

Las moradas del verbo. Poetas españoles de la democracia (Antología)
Ed. de Ángel L. Prieto de Paula
Calambur Poesía, 100
ISBN: 978-84-8359-144-4
Madrid, 2010.
560 pp. PVP: 28 €

La editorial Calambur celebra el número 100 de su colección Calambur poesía con una ambiciosa antología de uno de los periodos más fructíferos y complejos de la poesía española del siglo XX. Las moradas del verbo es una selección de poetas españoles, nacidos entre 1954 y 1968, que representan las corrientes creativas más relevantes desde la Transición democrática hasta los inicios del siglo XXI. Frente a otras propuestas, Las moradas del verbo no es una antología de tendencia, ni se pliega a un esquematismo antitético que excluye a los no alineados, ni tampoco es el reflejo de los gustos incomunicables de un antólogo (la antología como antojolía), sino un mapa de corrientes y de voces de un tiempo histórico en que el espejo del canon aparece roto en pedazos. Esta antología trata de atisbar algún orden rector en ese caos aparente, sin cercenar ninguna de sus ramificaciones esenciales.

Ángel L. Prieto de Paula, catedrático de Literatura en la Universidad de Alicante, ha editado a Garcilaso de la Vega, Tomás de Iriarte, Espronceda (con Gui­llermo Carnero), José Luis Hidalgo, Claudio Rodrí­guez, Antonio Gamoneda y Martínez Sarrión. Ha preparado las recopilaciones 1939-1975: Antología de poesía española, Poesía del Renacimiento y Poetas españoles de los cincuenta. Ensayista (Contramáscaras), traductor (Lucrecio), crítico e historiador de la literatura, ha dedicado a las letras del Novecientos los libros La llama y la ceniza (Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez), La lira de Arión, Musa del 68, De manantial sereno, Azorín frente a Nietzsche y, en colaboración con Mar Langa, Manual de literatura española actual. Ha ejercido la crítica literaria de ámbito periodístico en diversos medios; en la actualidad, en el suplemento Babelia, de El País.

Lista de autores antologados:

Miguel Casado (1954)
María Antonia Ortega (1954)
Julio Llamazares (1955)
Julio Martínez Mesanza (1955)
Concha García (1956)
Tomás Sánchez Santiago (1957)
Juan Carlos Mestre (1957)
Ángel Campos Pámpano (1957-2008)
Luis García Montero (1958)
Blanca Andreu (1959)
Álvaro Valverde (1959)
Felipe Benítez Reyes (1960)
Carlos Marzal (1961)
Aurora Luque (1962)
Amalia Iglesias Serna (1962)
Jorge Riechmann (1962)
Amalia Bautista (1962)
Manuel Vilas (1962)
Miguel Ángel Velasco (1963)
Vicente Gallego (1963)
Vicente Valero (1963)
José Mateos (1963)
Antonio Moreno (1964)
Juan Antonio González-Iglesias (1964)
Álvaro García (1965)
Ada Salas (1965)
Luisa Castro (1966)
Antonio Méndez Rubio (1967)
José Luis Piquero (1967)
Jordi Doce (1967)
Lorenzo Oliván (1968)
Enrique Falcón (1968)

martes, 8 de julio de 2008

En torno a Diez poetas, diez músicos

Una visión sobre dos obras del libro “Diez poetas, diez músicos” / Calambur Editorial S.L.

Antonio Gamoneda (poema) / Mercedes Zavala (música)

María Victoria Atencia (poema) / Claudio Prieto (música)


"¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son."

Sobre verdad y mentira en sentido extramoral / F. Nietzsche

La arbitrariedad del lenguaje llevaba a Nietzsche a preguntarse sobre el valor de la verdad en la génesis de la palabra. Sólo mediante el olvido, el hombre puede habitar las palabras como provisional asilo que le permite dar cuenta del mundo, compartir el mundo, a costa de simularlo. Un olvido de sí mismo como sujeto que a cambio consigue dar la forma universal, tranquilizadora de una conciencia.
Sin embargo, cabe pensar que el simulacro sea precisamente una condición de la verdad, y el olvido una condición para el simulacro, aquello que sostiene el impulso hacia ese principio de verdad. Entonces, simulacro y olvido entrarían en juego en la creación para rastrear o para desarmar la posibilidad de una conciencia, cuando no es posible conquistar ese asilo o acomodo.

Desarmar una conciencia:

He atravesado las creencias. Durante mucho tiempo

nevó sin esperanza.

Había madres que enloquecían al amanecer: oigo sus gritos
amarillos.

Aún nieva. Creo en la desaparición.

Creo en la ira.

A. Gamoneda (de Arden las Pérdidas)

Un acto que contiene el sinsentido de nuestro acceso a lo real. Se trata de poner carne en el concepto, prenderlo en lo real no como una pregunta, no una abstracción, un discurso armado para un destino, sino como visión sensible, objeto. Hay que leer lo concreto donde creemos leer lo general, eso que quedaría en algo compartido o canónico si no se dejara mecer en el olvido del discurso y en la reminiscencia de los sentidos, que nos llega rota en los nombres particulares de cada cosa, cada sentimiento, que entra en el presente con sus paradójicas estampas. Es la verdad: ráfagas en síntesis del mundo.


Rastrear la conciencia:

Llegué cuando una luz muriente declinaba.
Emprendieron el vuelo los flamencos dejando
el lugar en su roja belleza insostenible.
Luego expuse mi cuerpo al aire. Descendía
hasta la orilla un suelo de dragones dormidos
entre plantas que crecen por mi recuerdo solo.

Levanté con los dedos el cristal del agua,
contemplé su silencio y me adentré en mi misma.

M.V. Atencia (de Compás Binario)

Sería el proceso agitador de lo íntimo, sin otra dirección que la profundidad y con una memoria cercada en el punto preciso para ahondar. Media una experiencia excepcional de la percepción, con la que el sujeto entra tras de sí en el vacío o en el silencio: un mundo vigilante, una conciencia en vela, encerrada en sí misma, observándose a sí misma, abocada a seguirse dentro de sí misma, porque tras la conciencia sólo hay más conciencia. Y fuera, un mundo subvertido en lenguaje que da el instante (la hora crepuscular), tiempo que va olvidando su transcurso, para que el cuerpo se pueda desnudar sin accidentes. Todo lo exterior es interior.


http://loscontenidos.ech.es/el_margen_de_la_letra/b.pl?ref=101137