miércoles, 2 de septiembre de 2015

Notícia: Juan Tomás Ávila Laurel nos habla del drama de los refugiados en La Vanguardia

El hombre que no quería asilo

El escritor Juan Tomás Ávila Laurel resume el desgarro de quienes tienen que huir de su país






El novelista, ensayista, dramaturgo y poeta guineano Juan Tomás Ávila Laurel, de 49 años, es uno de los escritores africanos actuales más reconocidos. Miembro de la sección catalana del PEN Club Internacional, una asociación mundial de autores que promueve la libertad de expresión, ha pronunciado conferencias en universidades de Europa y América. Escribe en castellano y sus obras, merecedoras de premios internacionales, se han traducido al inglés. Es autor de una docena de novelas, libros de relatos, piezas de teatro y poemarios. Dos de sus títulos más aplaudidos son Avión de ricos, ladrón de cerdos (El Cobre Ediciones) y Arde el monte de noche (Calambur Editorial).

Juan Tomás Ávila Laurel es todo eso y muchas cosas más.

La mirada de este hombre valiente resume el desgarro de quienes tienen que huir de su país con lo puesto. Siempre resultó incómodo para el régimen de Teodoro Obiang, en el poder desde 1979 y el dictador más longevo de África desde la caída de Gadafi. Al principio no prestó mucha atención a los ruegos de sus amigos, que le pedían que se mudara a otro sitio más céntrico, "donde estés siempre rodeado de gente". Vivía en el barrio de Ela Nguema, a las afueras de Malabo, en una casa aislada. Al final les hizo caso.

Lo demás está en sus libros, que retratan un país manejado como un cortijo. Aprovechó que tenía un visado español aún en vigor porque había viajado recientemente a España para unas charlas y voló de Malabo a Madrid. La prensa internacional habló del caso porque estuvo siete días en huelga de hambre para denunciar la connivencia entre Obiang y las autoridades españolas. "Por desgracia, entonces y ahora los negocios son más importantes que los seres humanos". No entiende que España tenga tan poca memoria. Durante la Guerra Civil, explica, países como México recibieron con los brazos abiertos a miles y miles de refugiados españoles. "Y ahora, cuando podría devolver el favor, es cicatera y mezquina". En el fondo, esta actitud delata un poso colonial, el de quienes piensan barbaridades como esta: "Es normal que nos acogieran porque nosotros somos sabios, civilizados. Pero ¿cómo vamos a acoger ahora a sirios, ucranianos, eritreos, sursudaneses...? Ellos no se lo merecen, no son civilizados".

El escritor forma parte del PEN catalán, que a su vez es una de las asociaciones que integran la red Asil.cat. En el 2011, cuando llegó a Barcelona, le propusieron que pidiera asilo político. Pero se negó porque creía que eso equivalía a romper la posibilidad de un regreso. "Hay expatriados que llegan a sus países de acogida, pero dejan sus almas atrás, a muchos kilómetros de distancia". Vivió seis meses sin papeles. En el 2012 obtuvo un permiso de residencia temporal sin derecho a trabajo que ya ha renovado una vez.


Nadie, ninguna ley, ninguna dictadura, puede impedir que trabaje. Es escritor. Ha empezado un nuevo libro, cuyo título provisional es Brevísimo diccionario sobre Dios, las mujeres y las mentiras. Ya ha escrito 13 páginas. En el primer párrafo, Juan Antonio Ávila Laurel explica que "la mayoría de las religiones del mundo se disolverían si descubrieran que Dios es una mujer". ¿Y si descubrieran que es una mujer negra? Se ríe y repite sus propias palabras: "Eritreos, sursudaneses... Ellos no se lo merecen, no son civilizados". Reconoce con impotencia que la sociedad todavía da mucho valor al color de la piel. Quizá por eso tenga en el jardín de su casa, en Valldoreix, una virgen de Montserrat de yeso, completamente blanca. Una moreneta albina. No hay nada ­peor que el desgarro del desplazamiento forzado porque "tú puedes ser de Afganistán o de un país pesadilla como el mío, debido a la opresión que padece, pero siempre será tu país. El lugar donde te enamoraste por primera vez, donde aprendiste a pescar. Tú eres ese país". Ha desoído todos los consejos y ha regresado a Guinea Ecuatorial en tres ocasiones. Nunca tuvo tanta percepción del peligro como la primera vez que volvió a pisar su tierra y algunos de sus seres queridos se santiguaron al verle, como si estuvieran ante un fantasma. Su abuela, que le crió como una segunda madre, le dijo: "Nunca más pensé que te volvería a ver vivo". Las guerras, las migraciones forzosas, las hambrunas... Todo ocurre por dinero, "para que unos hagan negocio con la desgracia de los demás", explica mientras hojea un volumen ajado, mil veces leído, de El llano en llamas , de Juan Rulfo. Ese libro de relatos contiene uno de los cuentos más tristes de la literatura, Es que somos tan tristes, sobre un campesino que trata de evitar a toda costa que su hija pequeña se vea obligada a prostituirse, como sus hermanas. Una vaca y un becerro son toda su esperanza, pero los animales mueren y el campesino ve de pronto como los pechitos de ella comienzan a hincharse, como si ya comenzaran a "trabajar para su perdición".

Leer el artículo en La Vanguardia.

martes, 28 de julio de 2015

Noticia: "El Héroe que fue al inferno y escuchó que cantaban allí su epopeya" y "El día antes al momento de quererte" recomendados en Radio Estel

El jueves 23 de Julio se recomendaron los libros: "El Héroe que fue al inferno y escuchó que cantaban allí su epopeya" y "El día antes al momento de quererte" por la librería Odessa de Barcelona, como libros del verano, en el programa "Estem amb tu" de Radio Estel



Podéis escuchar el programa en Radio Estel del minuto 1:03:47 al 1:05:36.

Aquí os dejamos la transcripción del programa en castellano:

- La gente que le gustan los viajes, algo más exótico, tenemos un libro de la Editorial Calambur que se titula “El héroe que fue al infierno y escuchó que cantaban allí su epopeya”. Es un título un poco largo pero son cuentos del Níger, del Àfrica. Es una tradición de cuentos orales que la gente no conoce tanto. Son tradiciones, mitologías africanas y es sobre todo para la gente que le guste viajar e ir a lugares algo más lejanos. Siempre es interesante conocer culturas a través de los libros.

- Muy bien. En esta estación del año, en verano, está más que demostrado que es una estación o una época del año que la gente se enamora un poquito más. Bueno, yo creo que el amor siempre está presente. Y claro, alomejor hay algún hombre un poco tímido que no sabe que decir a una chica que ha conocido porque tiene timidez. ¿Hay algún libro que sea naturalmente de poesía, pero no una poesía muy larga, o que puedan encontrar tres frases que enamoren más a su pareja?

- Si, hay un libro muy bonito de poesía, que es de una poetisa barcelonesa, que se llama Concha García, también de la editorial Calambur que se titula “El día anterior al momento de quererte”. Es un poemario muy bonito de poemas cortos que se puede leer bien. No es un libro muy grueso. Yo creo que los libros de poesía no tienen que ser muy gruesos. Éste se lee muy bien y es muy romántico y yo creo que a todo el mundo le puede gustar: hombres y mujeres. Es un libro que recomiendo mucho.

lunes, 13 de julio de 2015

Novedad: Himnos craquelados de Jorge Riechmann

Himnos craquelados 
Jorge Riechmann
Colección Poesía, 151.
209 páginas. 225 x 140 mm
ISBN: 978-84-8359-358-5
Si es Camarón de la Isla quien susurra en un sueño el título, ¿quién se atrevería poner objeciones? Desde el interior del sueño creí que lo craquelado estaba más bien craqueado (como en los procedimientos industriales de la petroquímica), pero al despertar advertí que el cantaor gitano había aconsejado con lucidez: qué himnos podríamos aventurar hoy, en efecto, que no mostrasen una factura tan agrietada como nuestras perspectivas de futuro. Y no obstante, nos aclaramos la garganta para discutir, para conversar y para cantar. J.R

viernes, 10 de julio de 2015

Noticia: Inauguración de la exposición “El Universo visual y poético de Juan Carlos Mestre y Alexandra Domínguez”.

Imágenes de la inauguración de la exposición “El Universo visual y poético de Juan Carlos Mestre y Alexandra Domínguez”

20-06-2015
La inauguración el pasado viernes 12 de junio de la exposición

“EL UNIVERSO VISUAL Y POÉTICO DE JUAN CARLOS MESTRE Y ALEXANDRA DOMÍNGUEZ”




















Fue todo un éxito, hubo una gran asistencia de público, para ver la exposición y disfrutar del pequeño recital poético que dieron mano a mano este matrimonio de pintores y poetas, formado por Alexandra Domínguez y Juan Carlos Mestre. Curiosamente se trata de la primera exposición y el primer recital poético que realizan en conjunto estos dos grandes artistas y poetas, tras más de 35 años juntos. Son famosos los recitales de Mestre debido a la extraordinaria calidad de su voz,  a la forma de interpretar los poemas, a sus grandes dotes de actor y rapsoda y a la altura poética de sus versos, y a que en muchas ocasiones se acompaña de un bandoneón, que toca mientras recita. En esta ocasión no fue así, no trajo ningún instrumento musical. Nos comentó que en los recitales en conjunto con otros poetas no suele llevar ningún instrumento, para no restar protagonismo a sus compañeros de escena. Esta vez Mestre, tras decir unas palabras en torno a su posición con respecto a la plabra y la poesía, definiéndola como un compromiso ético con la existencia, sobre todo de los más débiles, como medio para devolver la dignidad a los que la han perdido, cedió la palabra a Alexandra quién recitó varios de los poemas que recogen los dos libros que tiene publicados. Tras el recital de Alexandra, que fue muy bien acogido y que sorprendió a los más entendidos por su calidad literaria, Mestre  recitó un único poema,  su emblemático ” Cavalho Morto”, interpretándolo con gran expresividad, suscitando el entusiasmo de los allí presentes. Como suele ser habitual, Mestre estuvo gran parte de la noche dedicando sus libros a todos aquellos que se lo solicitaron, con ese modo tan peculiar que tiene de personalizar cada uno que le entregan dibujando en las páginas iniciales con sus acuarelas, que siempre le acompañan. Tanto la obra de Mestre como la de Alexandra gustó muchísimo, e insisto en la sorpresa tan grata que se llevaron los que desconocían el arte de Alexandra, al descubrir a una gran poeta y grabadora. Al día siguiente, en la tetería Almerdina, Mestre solo, dió un recital más extenso, con su bandoneón, que fue todo un éxito también. Dejó boquiabiertos a los numerosos asistentes y recitó un repertorio muy amplio que abarcaba poemas de sus primeros libros y de los dos últimos, La casa roja, premio nacional de poesía 2009 y La bicicleta del panadero, Premio Nacional de la Crítica, 2012.

Noticia: Entrevista a Cecilia Quílez, en ABC

Cecilia Quílez: «No me interesa ganar premios, te exigen que vendas tu alma»

MANUEL DE LA FUENTEA

BC_CULTURA / MADRIDDía 05/06/2015 - 22.51hLa poeta está al frente de un impactante proyecto poético-cinematográfico, «La memoria salina». Nos sumergimos en él

 

DAVID GARCÍA TORRADO
Cecilia Quílez con los amantes que más la satisfacen: los libros

Escribía desde niña, pero empezó a publicar siendo ya madre y con casi cuarenta años. Pero, ya saben, más vale tarde que nunca. Apuntemos los nombres de esta mujer y poetisa y los de sus libros editados: La posada del dragón (Huerga y Fierro); Un mal ácido (Torremozas 2006); El cuarto día (Calambur Editorial 2008); y Vísteme de largo (Calambur Editorial 2010). Cualquiera merece que se bucee en él, pero la niña de sus ojos ahora es Memoriasalina, un poema-cinematográfico verdaderamente hermoso y sugerente, con piezas conmovedoras como La hija del capitán Nemo (también editado por Calambur, 2014).

-¿La llamo Cecilia o La Hija del Capitán Nemo?

-Cecilia como mi bisabuela, sí. Luego llámeme como quiera, pero sin faltar y si es para algo bueno.

-Es usted un poco atrevida, va por la vida de sirena, y en estos vídeos se la ve como tal, y realmente sugerente, además, aunque suene un poco machista.

-Con los años una pierde el pudor, es cierto aunque se avivan otros en la conciencia que nada tienen que ver con la desnudez física. Sobre todo al pudor ajeno. El concepto machista como tal me provoca eso mismo. Por otro lado, en la Historia del Arte se ha mostrado el desnudo como algo vinculante a la belleza, a la incitación de los sentidos para comprender la obra y el mundo que hemos ido creando. Creo que hay ejemplos más que suficientes pero le diré que en mi caso, esas escenas acuáticas que aparecen tanto en el tráiler de La hija del Capitán Nemo como en el de mi último trabajo La memoria salina se incluyeron intencionadamente para atestiguar el mensaje poético, osea, la virtud que entiendo debe constatarse en cualquier texto lírico como lo verdadero, aunque no esté escrito y genere lo indecible.

-¿La poesía es un canto de sirenas?

-Me conformo con pensar que sólo los que logren llegar a sus orillas se habrán salvado al menos de no caer en otros abismos, tal y como Homero describía en esa llamada poniendo a prueba la fortaleza de Ulises. Luego no se trata de taparse los oidos, sino dejarse tentar por el mensaje que hace de la poesía un llamamiento a la reflexión interior que facilite o haga al menos más ponderable el ser y estar

-Hábleme de su padre, el legendario Capitán Nemo.

-Hay una cierta similitud entre este padre literario y el real. Los dos, a su manera, acaban aislándose de una sociedad ajena a la civilización tal y como ellos la entienden, desencantados y recluídos en un ejercicio de misantropía voluntaria donde sólo encuentran la complacencia en los libros y la música. Nemo redujo su cosmos a un submarino donde no faltaba nada. Ahí es donde reside el espíritu de ambos, su concepción sobre lo superfluo. Mi padre, tras muchos años de enseñanza de maestro en diferentes partes del mundo, decide recluirse en una aldea de la provincia de Málaga donde impartiría sus últimas clases. Allí sigue ya jubilado. De esos años me quedan sus charlas sobre literatura y música, su pasión por el campo y la ornitología y las jornadas de pesca submarina junto a él y mi hermano mayor. En La hija del Capitán Nemo subyace cierto reconocimieto sobre esas enseñanzas y el desencanto nada velado de la madurez tras una vivencia personal dolorosa. -

-Y hábleme, claro, de su abuelo, Julio Verne.

-Cuando era pequeña me regalaron el primer libro que leí de él, La isla misteriosa y que formaba parte de una colección de Bruguera con ilustraciones a color. Quise saber más de ese personaje que decide acabar sus días bajo la isla Lincoln y un libro, ya sabe, lleva a otro libro. Entrar en las novelas de Julio Verne era como viajar con acompañantes con una personalidad ejemplar y muy gratificante para alguien que busca más allá de historias convencionales.

-Me parece que a usted no le gusta mucho sentirse dentro de un grupo.

-Respeto todo tipo de grupos, menos los que intentan inducir en la libertad de creación a favor de un sólo maestro y excluyen con poco o nulo criterio a cualquiera que no baile el mismo zapateado que ellos. No dudo que a los más jóvenes les conviene relacionarse entre ellos para no sentirse solitarios en este oficio, pero llega un momento en el cual deben sentirse seguros de lo que quieren y arriesgar por sí solos en su escritura, sin que sea necesario la aprobación de nadie. A mí me pilló fuera de juego todo esto, pues como sabe, empecé a publicar casi con 40 años, una hija pequeña, un trabajo a jornada partida y pocas horas de sueño. En los circuitos de estos grupos ya se sabe, o no estás o pierdes hasta el nombre.

-Así no se hará rica, no le darán premios.

-No le voy a negar que un reconocimiento lo quiera cualquiera, pero hasta ahora he preferido pensar que los premios no lo dan todo y sí la escritura como aliciente enriquecedor de los estados del alma. Hay premios, eso sí, que exigen que la vendas, así que prefiero ser pobre y seguir publicando si me dejan. Otra cuestión es vivir de las lecturas que genera la poesía, pero ese es otro asunto que ahora mismo no da más de sí en España donde la cultura se ha desvalorizado hasta tal punto que sólo interesa para salir guapa con otros guapos en las fotos ministeriales.

-Yo creo que la poesía española de hoy es muy buena. Incluso creo que las mujeres son algo extraordinario. ¿Es así?

-Cree bien usted. Y no sólo hoy. Tenemos un gran número de autoras que han marcado un antes y un después en nuestra historia literaria y generacional. Actualmente, ellas publican mucho más que antes, no sé si porque hay más poetas mujeres que hombres poetas. Gran parte de la culpa de este fenómeno se debe al compromiso de pequeñas editoriales que apuestan por estas voces nuevas. Como socia de una de ellas (Tigres de Papel) hacemos todo lo posible por facilitar ese reconocimiento y el alcance a los lectores posibles con la edición en todos los formatos de cualquier título tanto de autoras jóvenes como las que tienen una trayectoria consolidada como Beatriz Russo, Yaiza Martínez, Laura Giordani, Idoia Arbillaga, Elvira Daudet, Ana Ares Rebeca del Casal, Andrea Aguirre. Por nuestra parte, creo que ese cometido lo vamos cumpliendo y nos llena de orgullo poder honrar un vacío demasiado doloroso hasta ahora.

-O sea que en esto, lo de la paridad, como en casi todo, es una auténtica sandez.

-Bueno, entiendo que esa valoración es muy extricta en su propio significado, ciertamente, y como tal ya le digo que no soy una persona de extremos. Pero con ello, se logró poner de manifiesto una falta de equidad -en algunos casos demasiado flagrante- porque hasta que no se ven las cifras en la pizarra donde anotamos nuestros progresos sociales e intelectuales parece que aquí nadie se daba por aludido. Por lo demás, las universidades dan fe de que hay mayor número de mujeres con títulos que hombres. Pues qué quiere que le diga...

-Acabemos volviendo a esa maravilla llamada La memoria salina.

-Es un proyecto que surge sobre la necesidad de recuperar textos que hablan sobre la infancia y el recuerdo de ésta en la cercanía del Mediterráneo. El resultado final es una recreación o lectura poética cinematografiada como la denomina el propio Martín Sampedro donde prosa y poesía interactúan con imágenes acuáticas y otras escenas relacionadas con el universo submarino acompañadas de música y audio de voz en off y en directo. Estoy muy satisfecha con este trabajo donde han participado artistas de la talla como Martin con la dirección y rodaje de más escenas , Salomon Zu con la música y el poeta Alejandro Céspedes. Artistas, ya digo, que pertenecen a la selecta nómina de creadores españoles que aún tienen mucho que decir con una forma radicalmente distinta. Ya hemos hecho algunas proyecciones en varias ciudades y la acogida ha sido estupenda. Quedan otras ya confirmadas y espero que siga en el futuro al mismo ritmo.

Ver entrevista completa en ABC