lunes, 30 de mayo de 2011
Feria del Libro de Madrid 2011. Caseta 83. Primer fin de semana
domingo, 29 de mayo de 2011
Sesión dedicada a José María Millares Sall en la BNE
miércoles, 25 de mayo de 2011
Recital de Juan Carlos Mestre en la tertulia Rafael Montesinos

martes, 24 de mayo de 2011
Y algunas reseñas sobre 28010

Cuatro (distintas) voces
Frecuencias que sin rozarse construyen la veracidad de un mapa
Marta Agudo
28010 es un código postal de Madrid. No les descubro nada si comento que un código postal hace referencia a una demarcación geográfica, el lugar donde una ciudad (o un mito, pues Madrid es para algunos –entre ellos para mí– un mito además de una urbe) deja de ser abstracta para convertirse en algo concreto, cartografiable. Marta Agudo realiza una operación similar en este poemario, haciendo que algo abstracto (un nombre, Marta), se convierta en algo endiabladamente concreto mediante una operación de lenguaje. El propósito es, ni más ni menos, “volver a generar una sintaxis que no tenga filiaciones” (p. 46), una propuesta adánica que no cae en la ingenuidad de la pretensión de pureza original, sino en la desolación de la busca de un asidero existencial operativo, de un comienzo o recomienzo plausible.
“Wagner alzó las cejas. Él sostenía que no saber nombrar las cosas es no entender su esencia, y si algo le molestaban eran las cosas confusas”[1], dice un personaje de Ignacio Vidal-Folch cuya sensibilidad parece muy similar al “personaje” Marta que protagoniza 28010: “Me llamo Marta. Me llaman Marta. Fui bautizada en escenarios sin dueño hasta que mis ojos fueron, poco a poco, dilatándose en ficciones” (p. 13). Este comienzo, un poco a la manera del Call me Ismahel de Moby Dick, abre la puerta a lo que es una construcción total de subjetividad, una fascinante operación poética de articulación de un yo plausible a través de la lengua, de la lengua poética en este caso. Reminiscencias rimbaudianas tratadas con ironía (poemas “de vocales” donde no hay correspondencia entre la letra elegida y su supuesto continente); consideraciones platónicas (cratilianas, para ser precisos) sobre la relación entre las cosas y sus nombres; apelación a un nuevo eje de coordenadas vital (fonética, sintaxis, geografía, secuencia) que sucede al habitual de norte, sur, este y oeste: todos los citados son recursos utilizados por Agudo para generar ficcionalmente un mapa subjetivo, en el que “Marta”, como el distrito 28010, abandona su inconsistencia para devenir sustancia, sujeto, emoción. Es decir: no estamos ante una técnica autoficcional, ante una autoficción poética, sino ante una refundación identitaria.
Agudo se sirve de dos elementos que conoce teóricamente muy bien: el fragmento y el poema en prosa, para utilizarlos en la dirección habermasiana, reconstituyente del proyecto incompleto de Modernidad. Veo este propósito moderno en el hecho de que la autora se cuida mucho de permitir la entrada a la entropía posmoderna: Agudo sujeta de modo férreo el poemario a 4 partes de 11 textos cada una, lo que indica una matemática voluntad estructural, una determinación del proyecto de no perderse. Agudo le pone calles al discurso. Es ella la experta en este tema y no yo, pero me arriesgo a decir que su propósito ha sido utilizar la fragmentariedad no cómo fácil referencia al astillamiento subjetivo del yo contemporáneo, sino como método perseguidor de una unidad intelectual, construida more gramático, a través de una conceptualización lingüística. Me explico: lo mismo que da consistencia al sujeto, el deletreo crítico de su nombre (véase página 21), da consistencia al poemario: el fragmento es también un deletreo, es pronunciar la totalidad por partes.
Agudo ha creado, con un lenguaje eficaz, elaborado pero nunca hermético, un poemario de una complejidad psicológica y conceptual admirable, ambicioso pero accesible, gracias a su sencilla dificultad, a todos los públicos lectores de poesía, si es que hay más de uno.
(…)
http://vicenteluismora.blogspot.com/2011/05/cuatro-distintas-voces.html
______________
28010, de Marta Agudo
Por Ernesto García López
Esta primavera sigue siendo un territorio fértil para la poesía. Nuevos poemarios hacen su aparición. Nuevas propuestas continúan expandiendo la pluralidad y diversidad de poéticas. En esta ocasión nos detenemos en el excelente libro deMarta Agudo titulado "28010" (editado en Calambur). Poemas en prosa que disparan reflexiones y nos ubican en los límites mismos de la palabra, en la articulación del pensamiento como materia y lugar. Serían muchos los poemas que podríamos escoger de este libro, pero me gustaría presentar tres de ellos a modo de invitación a su lectura. Espero que os interpelen tanto como lo han hecho a mí:
I.
La sintaxis, la herencia, variaciones del tiempo... ¿Se hereda la estructura mental de lo escuchado? ¿Hacia dónde, pues, trazar la fuga?
II.
Y en el origen qué fue: ¿el verbo o el nombre? El primero hizo al segundo y éste para afirmarse empleó un procedimiento negativo: si "no planta", si "no perro", si "no ojo"...; expectativa hasta que el adverbio "sí" pudo ser enunciado. Después el resto de partículas: "antes", "hasta", "no obstante", "todavía". Repetición tras repetición para ir creando oraciones: llanura...
III.
...en la que tenderse a balbucir. La cortesía verbal o dejar que me comprendan. No condenaré, pero tendré que hablar, y tras la voz y mis gestos el juicio ajeno. Brújulas, miradas que repercuten en círculos ascendentes. Te aíslas o cedes, te retraes y letras que te defiendan. No hay tensión más continua que los otros.
Para quién no la conozca digamos que Marta Agudo (Madrid, 1971) es licenciada y doctora en Filología Hispánica. Ha publicado el libro de poemas Fragmento (Celya, 2004). Coeditora junto a Carlos Jiménez Arribas de Campo abierto. Antología del poema en prosa en España (1990-2005) (DVD, 2005), ha coordinado con Jordi Doce el volumen Pájaros raíces. En torno a José Ángel Valente (Abada, 2010). Imparte clases de poesía en Hotel Kafka y es miembro del consejo de redacción de la revista Nayagua. Entre 2004 y 2008 dirigió la colección de poesía y pintura "El Lotófago" de la Galería Luis Burgos.
http://ernestogarcialopez.blogspot.com/2011/05/28010-de-marta-agudo.html
____________
Y en la radio del Círculo de Bellas Artes, en el programa dedicado a la poesía, "Definición de savia" del miércoles 18 de mayo, con una entrevista a la autora:
http://www.circulobellasartes.com/ag_radio-contenidos.php?ele=6624&_pagi_pg=3
Lectura de poemas de Marta Agudo en el café Ruiz (Madrid)

lunes, 23 de mayo de 2011
Celebramos los 20 años de Calambur con una colección conmemorativa


miércoles, 18 de mayo de 2011
Reseña de Ocupación de la ciudad prohibida, de Jorge Urrutia

martes, 17 de mayo de 2011
Lectura de poemas de Marifé Santiago Bolaños. Madrid, jueves 19 de mayo

lunes, 16 de mayo de 2011
Novedad Calambur Poesía: Krak, de José María Millares
José María MillaresUna imagen de la presentación de Futuralgia en la librería-café La Marabunta
jueves, 12 de mayo de 2011
Presentación de Futuralgia, de Jorge Riechmann, en la librería-café La Marabunta (Madrid)
_________________
martes, 10 de mayo de 2011
Estudio sobre la poesía de Antonio Hernández en la revista República de las Letras
Entrevista a Basilio Sánchez, Premio Avuelapluma de las Letras

jueves, 5 de mayo de 2011
Reseña de 28010, de Marta Agudo
Por Manuel Garrido PalaciosEntresaco de la nota de la editora (Calambur 2011) que Marta Agudo (Madrid, 1971. Doctora en Filología Hispánica) “se vale en su primer libro: Fragmento (Celya 2004) de un tú despersonalizador para metaforizar el vínculo con el lenguaje, las servidumbres del cuerpo y el dolor de la conciencia”.
En 28010 el yo se adueña del discurso desde la cita inaugural: “Sitiada en el cero, en la mañana más blanca del mundo, rebosa la contradicción. Bastaría con urdir nuevas coordenadas: fonética, sintaxis... Suena un timbre”. La autora “responde al desafío de una realidad que le exige actuar”, para lo que necesita “unas coordenadas a las que asirse”: una fonética (idioma o lengua): “«A» de estructura, «i» de orgullo, «e» de inicio, la célebre «u» de las madres extenuadas y una «o» que no alcanza a despedirse. Por eso en todo lo que rechazo palpita mi postura; y entre lo que fui y no fui, mis frustraciones; y entre lo que soy y seré, una bandada de verbos. Deletreo a fin de recomenzarme: eme, a, erre, te, a; y todo sigue igual: obediente, naufragando...”; una sintaxis (las relaciones sociales): ”... sintaxis de los prodigios, la relación del yo con sus restantes. Se desgastan las aceras y plagas acorraladas, infecciones aún por explorar, avalancha de vidas que sustentan el engranaje de este mecano de hombres bruscamente verdaderos. Milagro o astucia, ignoro las reglas y voy dando tumbos hasta casa. Cuando llegue patios abandonados, memorias de oscuros exterminios, aunque, paredes adentro, hexágonos de miel”; una geografía (un lugar en el que poder re-conocerse): “El mundo y el yo, inicio y fin, la inverosímil coordinación entre el tiempo y las venas. A cada segundo los centímetros se imponen y la edad convoca a las excusas. La madre y el bulto del lenguaje. La gran, la grande y más grande quebradura”; y una secuencia (el tiempo): “Y miro mis dedos porque sólo desde la bruma se avista la montaña. Fracasa la luz en los balcones. Pronuncio mi nombre: fonética, sintaxis, geografía, pero todo se altera. Arruga incipiente que no te dejas nombrar...”.
Marta Agudo penetra así en un túnel personal “con el propósito de crear la ficción de sí misma, de concebir un sujeto en el que re-conocerse”.
La esencia del libro 28010 está en ese pulso que la autora mantiene consigo: “Si resisto es sólo por constancia”, en saber que no hay “zanja sin cuerpo vivo”, en que más allá de la patria-idioma: “las pausas, las curvas, sus ritmos informales, habré de callarme para recomenzar”, en “no excederse en el recuerdo”, en la “ansiedad de tener que vivir todos los días”, en el “salitre de los cielos”, en el “croquis de lo presente”, en el “trazo que no ciñe ni termina”, en los vergeles “en los que el uno equivale solamente a uno”, en asumir, más allá o más acá de los versos, que el ser humano no “está” solo, sino que “es” solo. En suma, la esencia de 28010 está en su sitio: en la Poesía que destila cada página, que es, en suma, su afán, para lo que pide: “Dadme mis letras para recomenzar. Dadme aunque sea un cero, pero uno completo, cuadrado y sin fisuras”.
Emocionante.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Jesús Hilario Tundidor estará presente en el I Encuentro Poético Internacional Crisol de Culturas, en Ceuta
La Fundación Ceuta Crisol de Culturas 2015 ha organizado para el próximo 6 de mayo el I Encuentro Poético Internacional Crisol de Culturas, que reunirá en la ciudad a algunos de los mejores poetas contemporáneos de España, Portugal y Marruecos. En total doce escritores, siete españoles, tres portugueses y dos marroquíes, que pondrán en común sus visiones en un acto que se celebrará a partir de las 20.00 horas en el Salón de Actos del Palacio de la Asamblea.La poesía de los tres países se dará la mano en este evento con el que la Fundación pretende acercar la cultura de España, Portugal y Marruecos. En el encuentro participarán los españoles Jesús Hilario Tundidor, Juana Castro Muñoz, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Nuria Martínez Vernís, Carlos Guerrero y María Jesús Fuentes, los portugueses Fernando Pinto, Tiago Nené y María Do Sameiro y los marroquíes Khalid Raissouni y Mezouar El Idrissi, que leerán algunos de sus poemas.
La velada estará amenizada, además, por el pianista Ángel Hortas y la soprano Inmaculada Almeda. Ángel Hortas (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1967) es profesor numerario y jefe de estudios del Conservatorio Joaquín Turina de Sanlúcar de Barrameda, miembro de los dúos Rigaudon, de clave y violín barroco, y Clarino, de órgano y trompeta, director y fundador del Coro del Teatro Villamarta de Jerez y director y fundador de la Orquesta de Cámara de Jerez. Ha realizado grabaciones para RTVE y para la película de Bigas Luna Volaverunt. Por su parte, Inmaculada Almeda (Puente Genil, Córdoba), licenciada en Canto con matrícula de honor y Premio Fin de Carrera del Conservatorio Superior de Córdoba, se ha movido en diferentes registros, desde óperas de Verdi o Mozart, a libretos de Rossini, pasando por la zarzuela. Ha actuado en teatros y auditorios de Madrid, Sevilla, Bilbao, Valencia, Zaragoza, Granada, Valladolid y Murcia, por citar solo algunas de las principales ciudades en los que ha salido a escena la soprano cordobesa.

Jesús Hilario Tundidor (Zamora, 1935) consiguió en 1962 el premio Adonais por Junto a mi silencio. Después de este trabajo le siguieron otros entre los que destacan Tetraedro (1978), Libro de amor para Salónica (1981), Repaso de un tiempo inmóvil (1982), Lectura de la noche (1993) y Tejedora del azar (1995). Su última publicación, Un único día, quiere ser, en palabras del autor, su obra definitiva.
Dolors Alberola (Sueca, Valencia, 1952), cuenta con un buen número de obras premiadas, entre las que destacanCementerio de Nadas (Carmen Conde, 1998), Historias de snack bar (2000), El monte trémulo (finalista de la Crítica Valenciana 2003), Ciudad contra la lluvia (Victoria Kent, 2005), Acaso más allá (José Luís Núñez, 2006), El don del unicornio (Ernestina de Champourcín, 2006), El libro negro (Ciudad de San Fernando, 2006), Ángel oblicuo (María Luísa Sierra, Bornos, 2006), Arte de perros (2006) y De piedra y sombra (2006). Ha sido traducida a varios idiomas entre ellos al francés, italiano, ruso y serbio.
Juana Castro Muñoz (Villanueva de Córdoba, 1945) es poeta, articulista y crítica literaria. Este año acaba de recibir el Premio de la Crítica de poesía por sus Cartas de enero, una distinción a la que le siguen otras como el premio 'Periodismo. Imagen de la mujer en los medios de comunicación', que le otorgó el Instituto de la Mujer y el Ministerio de Cultura, por la serie Voz en violeta, artículos publicados en el desaparecido diario La Voz de Córdoba. Castro, Medalla de Oro de Andalucía en 2007, también ha obtenido los premios Carmen de Burgos y Meridiana, del Instituto Andaluz de la Mujer, en reconocimiento a su trayectoria (1998). Su obra ha sido parcialmente traducida al italiano y al inglés.
Nuria Martínez Vernís (Barcelona, 1976) obtuvo los premios Amadeu Oller y el Memorial Anna Dodas con su primer libro de poemas, El acróbata tampoco saldrá ileso (2000), mientras que el segundo libro, ¿Cuántas mentiras hacen una sola verdad? (2003) ganó el Premio Josep M. López-Picó.
Carlos Guerrero (Zamora, 1943) ha obtenido diversas distinciones como el Premio Martín Carpena de relatos (2001), pero los mayores aplausos, con premios y excelentes críticas, las ha obtenido con su último trabajo, Las horas descontadas, que presentó en Ceuta en una actividad organizada por la Biblioteca Pública. Guerrero, que vivió en Ceuta desde los 3 hasta los 12 años, pertenece al movimiento Poetas del mundo y a la Red de Escritores en Español (REMES) y fue el fundador de la revista de poesía Ámbito.
Domingo F. Faílde (Linares, Jaén, 1948), ha obtenido, entre otros, los premios Juan Alcaide (1987), Ciudad de Algeciras (1991), Miguel Hernández (1993), Antonio González de Lama (1994), Cálamo (2003) y Arenal de Sevilla (2004).
María Jesús Fuentes, malagueña de nacimiento y profesora del IES Siete Colinas, obtuvo el premio Ciudad de Coria de relatos con El maleficio de los Bogavante. Ha publicado en revistas y diarios como Minotauro, El Coloquio de los Perros, Ágora (Sevilla), Prima Littera (Madrid), Silencios (Universidad Complutense de Madrid), La Más Bella (Madrid), Salamandria (Almería), Chichimeca (Huelva), Letra Clara (Granada), Extramuros (Granada) o Poesía y Manta (Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE, Madrid), así como en obras conjuntas. Es autora de los poemarios Con la vida a cuestas, El dedo índice y La maldita comedia y actualmente dirige la revista literaria Mester de Vandalía.
Fernando Pinto (Lisboa, 1960) es una de las voces más importantes de la lírica lusa de las últimas décadas. Poeta, ensayista, traductor de autores como Borges, Verlaine o Baudelaire, y autor de la letra del Fado da Saudade, incluido en la película de Carlos Saura Fados, por el que recogió el Goya a la mejor canción original, la poesía de Pinto do Amaral se sitúa en un terreno estético próximo al discurso figurativo, aunque sin renunciar a otros ámbitos de su interés.
Tiago Miguel Serrano Pereira Nené, más conocido como Tiago Nené (Tavira, 1982), debutó en el mundo de la poesía en 2007 con el aplaudido Versos Nus.
Maria do Sameiro Barroso (Braga, 1951), licenciada en Filología Alemana y en Medicina y Cirugía, ha ganado el Premio Palabra Ibérica y dos veces (1999 y 2008) el Premio Patrício que otorga la Sociedad Portuguesa de Escritores y Artistas Médicos (SOPEAM)
Khalid Raissouni (Casablanca, 1965), poeta, traductor y colaborador habitual de prestigiosas publicaciones del mundo cultural árabe como Al Quds o Nizwa. Ha traducido a poetas españoles y latinoamericanos como Ángel González, Francisco Brines, Luis Cernuda... Es miembro de la Unión de Escritores Marroquíes y miembro fundador de la Asociación de los Amigos de Lorca.
Mezouar El Idrissi (Tetuán, 1963) es poeta, crítico y traductor. Doctor en Literatura Árabe, miembro de la Unión de los Escritores de Marruecos y miembro fundador de la Asociación de los Amigos de Federico García Lorca y del Foro Observatorio Tánger-Tarifa (FOTT). Entre sus obras cabe destacar su poemario Elegía para la espalda mojada, publicado en árabe y traducido al español. Además ha publicado poemas, traducciones y artículos en revistas españolas (Can Mayor, Luces y Sombras y Tres Orillas), árabes (Voces de Tánger, Nizwa, Nawafid, Al Bayan) y en suplementos culturales de periódicos árabes y marroquíes.
Novedad biblioteca Litterae: Biblioteca de Autógrafos Españoles, II

Novedad Calambur Poesía: Poesía fundamental (1976-2005), de X. L. Méndez Ferrín

Prólogo de Antonio Gamoneda
EpÍlogo de Manuel Outeiriño
X. L. Méndez Ferrín (Ourense, 1938) es sin duda, y desde hace años, el gran referente de la literatura gallega contemporánea. Escritor de culto, su labor abarca los campos de la narrativa, la poesía, la crítica, la investigación, el pensamiento y la acción política y social.
Catedrático de Lengua y Literatura Española en el Instituto Santa Irene de Vigo, es también columnista del periódico El Faro de Vigo y dirige la revista de pensamiento crítico A Trabe de Ouro. Doctor en Filología, actual presidente de la Real Academia Galega y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Vigo, desde 1999 ha sido permanentemente propuesto al Premio Nobel de Literatura por la Asociación de Escritores en Lingua Galega.
Ha sido y es, además, uno de los principales activadores del Movimiento Nacionalista Gallego, con un posicionamiento ideológico revolucionario en el sentido marxista. Debido a su actividad política, en los años 60 y 70 Méndez Ferrín sufrió detenciones en varias ocasiones —la última en 1980, cuando ya estaban en vigor las instituciones democráticas españolas—, tuvo que vivir en la clandestinidad durante algún periodo y llegó a estar dos años encarcelado en la prisión del Dueso, adonde llegaban cartas de solidaridad firmadas por Arthur Miller y Tennese Williams.
Autor de libros de relatos y de novelas como Percival e outras historias (1958), O crepúsculo e as formigas (1961), Arrabaldo do norte (1964), Retorno a Tagen Ata (1971), Elipsis e outras sombras (1974), Antón e os inocentes (1976), Crónica de Nós (1980), Amor de Artur (1982), Arnoia, Arnoia (1985), Bretaña Esmeraldina (1987, Premio de la Crítica de Galicia), Arraianos (1991, Premio de la Crítica gallega y española) o No ventre do silencio (1999, también premio de la Crítica).
La obra narrativa de Méndez Ferrín ha contribuido de manera decisiva a fijar una memoria colectiva de lo real y de lo imaginario que ya forma parte inseparable de la cultura gallega.
Como poeta, se dio a conocer con el libro Voce na néboa (1957), al que siguieron Antoloxía Popular (1972) —bajo el heterónimo de Heriberto Bens—; Sirventés pola destrucción de Occitania (1975); Con pólvora e magnólias (1976, Premio de la Crítica); Poesía enteira de Heriberto Bens (1980); O fin dun canto (1982); Erótica (1992); Estirpe (1994) y Contra Maquieiro (2005, Premio Losada Diéguez). En 2008 recibió el Premio Nacional de Literatura que otorga la Xunta de Galicia «por la calidad de su obra, que lo convierte en un referente fundamental de la literatura gallega en la segunda mitad del siglo XX y en un escritor reconocido a nivel internacional», según el jurado.
Poesía fundamental (1976-2005) recoge, en edición bilingüe, cinco obras decisivas que ofrecen al lector una imagen cabal de la extraordinaria calidad y la personal potencia expresiva de la poesía de Méndez Ferrín.
martes, 3 de mayo de 2011
Javier Villán recibe el Premio de la Crítica de Castilla y León 2011
El Mundo (Castilla y León), 1 de mayo de 2011
Premio con óleo para Villán por su duro 'Aquelarre'
Por Cristina San José

La Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua entregó este sábado la octava edición del Premio de la Crítica de Castilla y León al escritor palentino Javier Villán por su obra 'Aquelarre de sombras', dentro de las actividades programadas con motivo de la 44ª Feria del Libro de Valladolid. Villán recibió como galardón un óleo del pintor palentino Félix de la Vega.
A Javier Villán le cuesta reencontrarse con los versos del libro que se"generó así mismo insomnio tras insomnio, entre sombras y pesadillas" para reflejar la dura vivencia de la enfermedad.
El escritor palentino, crítico taurino y teatral de EL MUNDO, escribió el poemario en "un vano intento de organizar el caos". "Luego te das cuenta de que no has organizado nada. Hoy aquí se releen los versos y me cuesta, porque las pesadillas vuelven", confesó. La conversión de las sombras de la noche en verso pudo ser "quizá una terapia, pero ligeramente".
Muy satisfecho con el premio, confía en no tener que repetir "circunstancias vitales" similares a las que se palpan en el libro para escribir poesía, un género que admira desde la infancia. "Soy gran lector de poesía desde niño, es parte sustancias de mi vida, tanto mi poesía como la de los demás".
Los versos desvelan siempre melancolía y el arte se inspira en el dolor, pero Villán defiende que también pueden componerse grandes poemarios sin sufrimiento. "Si tengo que vivir, sin dolor mejor", sentenció.
Su conocimiento de la escritura teatral le ha permitido crear un libro a varias voces, "un diálogo a muchas bandas que evita el poema largo, el lamento personal".
Un gran 'aquelarre' con sombras que defienden al cuerpo postrado. "El libro sufre, habla y se derrumba como un hombre", señaló Antonio Sánchez Zamarreño, presidente del jurado y encargado en la entrega del premio de realizar la crítica al trabajo de Villán. Sus páginas rozan las fronteras de la dramaturgia, la narrativa y la confidencia y la poesía aparece "humanada hasta límites estremecedores".
"Eres humo y no quedan ni trompetas ni fanfarrias", recitó Zamarreño, que fue desgranando la elegía cargada de tristeza pero con mensaje alentador al final. "La decadencia hace amar la belleza en toda su pureza. El sufrimiento no ha sido inútil".
Con presagios esperanzadores , recuerda a Vicente Aleixandre, "La noche es larga, pero ya pasó", recordó el crítico. El libro se ha comparado con Sobre los ángeles, escrito por Rafael Alberti en 1929, en medio de la gran crisis. Participaron además en el acto de entrega del premio el director del Instituto de la Lengua de Castilla y León, Gonzalo Santonja, y la concejala de Educación, María Ángeles Porres.
Han recibido también este galardón Luciano González Egido, Antonio Gamoneda, Raúl Guerra Garrido, Óscar Esquivias, Adolfo García Ortega, Juan Manuel de Prada, Luis Mateo Díez y Abel Hernández.
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/30/castillayleon/1304164312.html








