lunes, 28 de abril de 2014

Noticia: Entrevista a Antonio Hernández en La Vanguardia

Antonio Hernández: "La muerte de Lorca fue la gran sombra de Luis Rosales"
Por Ana Mendoza
La Vanguardia, 25/04/2014



Antonio Hernández en la Feria del Libro de Madrid, 2013
El escritor gaditano Antonio Hernández, que ha ganado el Premio de la Crítica por su poemario "Nueva York después de muerto", en el que dialoga con Luis Rosales y Federico García Lorca, aseguraba hoy que "el asesinato de Lorca fue la gran sombra de la vida de Rosales"·

"A Luis Rosales le afectó muchísimo esa muerte y las circunstancias en que se produjo (estaba refugiado en casa de Rosales cuando lo detuvieron). No se le fue nunca de la cabeza, entre otras cosas porque no comprendía cómo podía haber ocurrido aquello", le decía hoy Hernández a Efe.

El ganador del Premio de la Crítica pudo comprobar "el apesadumbramiento" que ese final tan trágico le causó al autor de "La casa encendida", en las constantes visitas que le hacía.

"Quería muchísimo a García Lorca, se le saltaban las lágrimas cuando hablaba de él", añadía el autor de "A palo seco".

Es la segunda vez que Hernández gana este "prestigioso premio" y, sinceramente, no esperaba merecerlo otra vez a pesar de que "Nueva York después de muerto" ha recibido "críticas estupendas".

"Solo los grandísimos poetas, entre ellos Luis Rosales, José Hierro, Octavio Paz o Claudio Rodríguez, lo han ganado más de una vez, y yo no esperaba hacer el doblete", aseguraba hoy.

Además, Hernández, de 71 años, sabía que en 2013 se habían publicado "libros muy buenos" y que, por tanto, había "pocas posibilidades" de que él lo ganara. "Es una alegría doble".

En la obra premiada, Hernández toma el título del último libro imaginado por su "maestro" Luis Rosales y que no pudo escribir por "el problema cerebral" que tuvo.

Hernández visitaba asiduamente a Rosales en su casa y un día, al verlo apesadumbrado porque ya no podría terminar "Nueva York después de muerto", le prometió que lo escribiría él y que haría todo lo posible por que saliera bien. "Lo prometido es deuda", le dijo sonriente el gran poeta granadino, Premio Cervantes 1982.

Residente en Madrid, Antonio Hernández aprovechó sus veranos en Cádiz, y "algunos momentos de rapto poético", para ir escribiendo este "complejo libro", en el que establece un diálogo con Federico García Lorca y con Luis Rosales, con la ciudad de Nueva York como telón de fondo.

"A pesar de esa mixtura, de esa complejidad, el libro creo que ha salido bien, y estoy muy contento por este premio pero, sobre todo, porque pude cumplir la promesa que le hice a Luis Rosales. Esa promesa ha sido refrendada por un jurado tan prestigioso como es el de la Crítica", añadía el poeta gaditano.

Hernández toma recursos expresivos de García Lorca y de Rosales, pero en ese poemario procura que predomine su "propia voz poética y su personalidad".

"García Lorca y Rosales son dos genios", comentaba Hernández, que considera a ambos poetas como sus maestros.

Él es un lector "muy ecléctico" y le gustan poetas tan diferentes como Octavio Paz o Pablo Neruda, por citar a dos grandes escritores latinoamericanos.

Nueva York es el espacio donde se desarrolla "la conversación imaginaria" que recrea el autor del poemario premiado. "Lo más significativo de esa ciudad, la capital cultural del mundo", está en ese poemario, que también refleja los problemas de esa urbe, en la que confluyen muchas razas y conflictos.

"Luis Rosales lo que pretendía era hablar de la cuestión racial, de la homofobia, de las diferencias sociales, y de Federico García Lorca", recalca Antonio Hernández, que conserva muy vivo su acento andaluz, aunque cuando va por su pueblo, Arcos de la Frontera, la gente le dice: "Antonio, cuánto has cambiado, qué fino hablas".