viernes, 14 de febrero de 2014

Noticias: entrevista a Antonio Hernández, en Wadi-As

Antonio Hernández, genio poético reconocido con el
 IV Premio de las Letras Andaluzas
“Elio Antonio de Nebrija”
Antonio Hernández. Una buena persona que además escribe poesía, narrativa y ensayo
Por Encarni Pérez
Wadi-As, del 11 al 17 de enero 2014

Sueñan: las sílabas sonoras en besar los labios del poeta; las palabras en acunar el latido de los sentimientos; las manos en deshacerse en líneas torcidas desbocadas de emoción; los ojos en mirar a través de la niebla del alma; las musas en susurrar junto al oído atento su inspiración; la luz en danzar para conquistar a la oscuridad; la oscuridad en envolver en su cálido manto; el firmamento en llorar polvo de estrellas; la tierra en cantar sus lamentos... Festival de sueños al servicio del poeta. 
Sueña el poeta porque escribiendo siente; porque sueña viviendo y respira soñando. Porque la poesía está en él: se alimenta con su aliento; en las lágrimas que llora; en la sonrisa que escapa; en las manos que acarician o en los labios que besan. Porque la poesía se funde en él; se desprende de su ser. Él, Antonio, solo... escribe poesía, novela o ensayo. Él solo es... Antonio Hernández: cántaro fresco que contiene la savia poética de las palabras. Antonio Hernández, poeta.

Un gaditano en Madrid. ¿Se siente nostalgia de los aires de mar? 
Suelo “picar billete”, hasta mediados de septiembre, sobre el diez de junio. Y como voy de cuando en cuando la nostalgia no grita mucho. Tengo casa abierta en el Río San Pedro. Desde la terraza se ve buena parte de la bahía. Ella me socorre de mis días grises en Madrid.

¿Quién es realmente Antonio Hernández? 
Una buena persona que, de cuando en cuando, no tiene más remedio que enseñar los dientes.

Antonio ¿qué es un poeta? 
Alguien como los demás y que además hace poesía.

¿En qué consiste el oficio de escritor? 
En leer y escribir durante ocho horas al día.

¿Usted se siente un “sirviente” de las letras? ¿Las letras se sirven de usted para encontrar su cauce? 
Las Letras ya tienen su cauce desde hace mucho tiempo y yo no soy más que una pequeña gota en su río caudaloso. 

Las palabras no siempre son hermosas. Hay palabras que hieren… 
Sobre todo a aquel que las escribe, a uno mismo.

¿Se puede soñar solo con la sonoridad de una palabra? 
No creo. Con una mezcla de ellas, sí.

¿Tiene “cierto talento para las letras” Antonio Hernández? 
El movimiento se muestra andando. He dicho bien: se muestra, no se demuestra.

¿De dónde le viene ese talento especial? 
Yo no he dicho que tenga talento especial; en todo caso lo han dicho gente de la talla, y eso sí son palabras mayores, de Alberti, Rosales, Gerardo Diego, Claudio Rodríguez.

¿Qué le ofrece el mundo de las palabras que no encuentra en otra disciplina, en otra expresión artística? 
Conocimiento de mí mismo.

¿Qué busca en la poesía? 
Plenitud, la que da la obra cuando la terminas y estás de acuerdo con la emoción que te posee.

¿Qué se siente al ser reconocido por sus compañeros del mundo literario, los escritores andaluces? 
En primer lugar, gratitud. Y la certidumbre de que este oficio no se paga con dinero. 

Aunque Antonio Hernández ya debe de estar acostumbrado a recibir premios y reconocimientos… 
...Pero todos queremos más. La codicia es consustancial al hombre. 

El éxito, los reconocimientos, los premios ¿pueden llegar a soterrar a la persona? 
A mí, no. Aunque “ca uno es ca uno”.

¿Qué cree usted que es lo mejor del ser humano? 
La generosidad. 

Con su última obra recién publicada, Nueva York después de muerto, ¿da por cumplida su promesa a Luis Rosales? 
He de seguir mereciendo su confianza.

¿Qué encontrará el lector de innovador en esta obra? 
Cada lector es un mundo. Con que se emocione me conformo.

¿Su literatura es “muy buena pero dura”? 
Eso lo dijo un mal lector. 

Echando la vista atrás a su extensa obra literaria, ¿cambiaría algo? 
Prácticamente todo. Soy muy exigente conmigo mismo. Aunque a lo mejor salvaría algunos poemas. 

Y si tuviera de nuevo que empezar, ¿seguiría la misma senda? 
Procuraría llegar a ella más formado.

¿Se siente usted un hombre de éxito? 
Pongamos que un hombre de éxito relativo o menor. Sin duda tengo una limosna de gloria.

¿Qué cree que necesita el ser humano para ser feliz? 
Sólo creo en la plenitud intermitente. Estoy escribiendo otro libro de poemas y revisando una novela. Junto a ese trabajo escribo artículos, doy charlas, leo, que es lo principal para que la llamada inspiración no se seque.

¿Cuáles son sus nuevos proyectos literarios, si los hay? 
Pues, esos, los que le he dicho.

¿Conoce la comarca de Guadix? 
Sí, y gracias a un gran poeta que vive ahí, Antonio Enrique, que seguro les dice cosas más interesantes que las que yo les pueda decir porque es un genio enclaustrado en su sabiduría. Claro que, de cuando en cuando, la saca a pasear para nuestro bien.

¿Quiere añadir algo más? 
Una palabra: Gracias.



¿QUIÉN ES...?

Antonio Hernández nació en Arcos de la Frontera en 1943. Realizó estudios de pedagogía y antropología si bien pronto orienta su actividad hacia la creación literaria, la labor periodística y su tarea como conferenciante, tanto en España como en el extranjero. Este poeta, novelista y ensayista tiene publicados unos 40 libros en total y ha sido traducido a 21 idiomas.

Como periodista ha publicado más de mil artículos en todos los periódicos de Madrid y en algunas de sus revistas, habiendo obtenido los premios José María Pemán y Manuel Alcántara, por sus artículos en prensa.

Como poeta su obra se corresponde con una de las voces más sólidas y templadas, más matizadas y versátiles de la poesía española del último medio siglo. Ha sido galardonado con premios tan significados, en el género de la poesía, como el Premio Nacional de la Crítica, Adonais, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre o Tiflos… En 1980 obtuvo el gran Premio de Bellas Artes que recibió de manos del Rey de España y con posterioridad, el Premio Nacional de la Crítica, el premio Andalucía a la mejor trayectoria de un poeta, el Premio Ciudadano a la Obra de un escritor español...

Como novelista Antonio Hernández es capaz de dotar al relato de expresividad y fuerza convincentes como no se hacía en la narrativa española desde Valle Inclán y su Ruedo Ibérico o desde La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, en palabras de Francisco Morales Lomas, Presidente de la Asociación de Críticos Andaluces (revista República de las Letras, nº 129). Como novelista ha recibido los premios Andalucía, Valencia y Fernando Lara, y como ensayista los premios Hércules y Popular del diario Pueblo.

Hernández es un poeta excepcional y un novelista de primera línea, que en ciertos aspectos, como en el fraseo, llega a superar a Cela y Miguel Delibes, en palabras de Francisco Javier Peñas- Bermejo, Presidente de la Asociación de Profesores de Literatura Española en USA (Revista de la Universidad de Nuevo-México).

En marzo de 2013 le fue otorgado el Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija”. Su última obra publicada también en esta fecha es New York después de muerto qué está teniendo una magnífica acogida por parte de la crítica y los lectores.