
jueves, 17 de febrero de 2011
Presentación en Arcos de la Frontera de Las calles de la lluvia, de Pepa Caro

Reseña de Las moradas del verbo en El Cultural
El Cultural (El Mundo), 11 de febrero de 2011Siendo que las obras de los poetas de estos años recientes están en un más o menos incipiente proceso de canonización -en el cual, por lo demás, las antologías son instrumentos potencialmente muy efectivos-, todo juicio sobre el valor de ellas es ya una toma de partido, por eso, aunque Prieto de Paula deja dicho que esta antología está dictada por un ánimo de historiador, más que de un manifiesto a favor de esto o aquello, lo uno parece que no puede desprenderse de lo otro. No resta lo anterior mérito al estudio y la selección sin embargo de que deba verse como un documento para la reflexión y el debate crítico. En general, los planteamientos y juicios de Prieto de Paula son mesurados y deben y deberán de tenerse en cuenta en los próximos estudios de esta poesía. Por eso llama la atención que se hable, por poner un caso, de “gratuidades vanguardistas”, pues ciertamente no sé sabe bien cuáles puedan ser, o, por poner otro, que se afirme que “la normalización política trajo de la mano una pareja normalización artística”, idea también que no puede ser sino el principio de una discusión, pues ¿qué significa exactamente “normalización”? No se vea esto como descalificaciones, en absoluto, sino como apunte de algunos de los problemas para los que la teoría o no tiene respuesta... o tiene demasiadas.
Muchos de los poetas seleccionados son sin duda imprescindibles, no tanto otros, más si se ponen en relación, o comparación, con algunos ausentes, como son, de los nacidos en el período que se considera, David González o Ángel Petisme por ejemplo, que ni siquiera aparecen mencionados en el estudio.
En fin, Prieto de Paula ha tenido la valentía de afrontar un asunto conflictivo y, pese a quien pese, ofrece un estudio y una antología que ni por asomo podrá obviarse.
Imágenes del homenaje a José María Millares Sall en el Instituto Cervantes


Entrevista a Julio Mas sobre El juramento de la pista de frontón, de John Ashbery, en Canal Extremadura Radio
miércoles, 16 de febrero de 2011
Noticia de Los toros furtivos, de Javier Villán, en la revista Leer
Revista Leer, n.º 219, febrero de 2011Como cronista taurino de el diario El Mundo, Javier Villán ha vivido de cerca y con intensidad el proceso que ha desembocado en la prohibición de los toros aprobada por el Parlamento catalán. Villán ha querido ponerle una sonrisa a la abolición con Los toros furtivos (Calambur). Porque, como señala Pere Gimferrer en su prólogo, "si debemos quedarnos en el callejón, el mejor burladero es el sentido del humor". Son seis relatos en los que asistimos a la fundación de un clandestino Movimiento Ibérico de Liberación Taurina formado por egregios hombres públicos amantes de la Fiesta, sometidos al acehco de la Policía; a la celebración de corridas clandestinas en un recóndito paraje de montaña con figuras y ganaderos de postín; o al descubrimiento por parte de un teólogo de que medio siglo atrás "en Iberia se había decretado que la Fiesta de los Toros nunca existió". Su recuerdo ha sido cuidadosamente borrado de la Historia y la memoria colectiva de la ficticia sociedad futura que acoge los fantásticos relatos de Villán, bellamente ilustrados por Gonzalo Torné.
Presentación en Badajoz de Los bosques de la mirada, de Basilio Sánchez

Reseña de Tormenta transparente, de Javier Lostalé, en Babelia

Reseña de Insurgencias, de Antonio Hernández, en El Cultural

Desde entonces la continuidad de la escritura de Antonio Hernández testimonia el hacerse de su protagonista sobre los ejes esenciales de sus comienzos: el amor, el mundo andaluz y la conciencia histórica. Entre meditación intimista y consideración del presente colectivo, los homenajes y la crítica histórica de Metaory (1979) y Homo loquens (1981) acentúan la emoción de un lirismo que desemboca en la emocionante elegía de Diezmo de madrugada(1982), uno de sus mejores libros, y la resistencia vitalista de Con tres heridas yo (1983).
Si El mundo entero (2001) abre otro tiempo en esta poesía, con sus desajustes existenciales y balance desengañado, los poemas de A palo seco (2007), con su desolación, sus sarcasmos y su confesionalidad autocrítica dejan abierta una sugestiva vía poética cuya continuidad se hace esperar.
martes, 15 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
Presentación en Málaga de Vísteme de largo, de Cecilia Quílez
El acto tendrá lugar en Málaga el próximo miércoles 16 de febrero a las 20:00 horas en el Centro Andaluz de las Letras, Calle Álamos 24, Málaga.
Entrada libre hasta completar aforo.

lunes, 7 de febrero de 2011
Lectura crítica a Vísteme de largo (Calambur, 2010) aproximación a la poética de Cecilia Quílez (2/3)

Por Víktor Gómez
a la inutilidad de la mudanza
en las pupilas infantiles.
Cecilia Quílez
Así de contundente ve la inutilidad del cliché impuesto socialmente a la mujer la poética de Vísteme de largo. Reniega de la política de estereotipos y la educación formal tradicional que tanto daño ha hecho a nuestra inteligencia emocional.
“Jugamos en el dormitorio prohibido” expone la poeta, situando al yo poético en el afuera del orden establecido, descubriendo la pasión como juego y la complicidad amorosa como verdad inconfesable –siguiendo la gramática de la moralina vigente fuera de escena, es decir, en lo obsceno− y así lo obsceno se rebela contra lo normativo. Rebeldía que es salud, dolor. ¿Llorar? Se desestima. ¿Vestir al uso, someterse? Se quiebra, porque la dignidad es el vestido que Quilez propone para esa mujer del poema (no-lugar, utopía realizable, empezando por el cuerpo), mujer detrás de la mujer esperada por los convencionalismos, que empieza a tomar las riendas de su vida allí, en el campo de batalla, primer y último escenario político, ese allí que es la intimidad, que es lo más íntimo de lo más íntimo del ser, que son sus pasiones vertidas por la ingenuidad, los vínculos afectivos, territorio de la máxima vulnerabilidad y dónde se precisa ser más fuerte, más resistente a la doma…
“ahora necesito otro cuerpo
y otro vestido que ponerme”.
La política de autonomía se intuye poéticamente en la niñez, antes de las heridas del mundo, y sólo volviendo a pasar por ella se resuelve un no camino reglado para bueyes mansos, sino ese vuelo de pájaro sin hebilla, que pinta en el cielo –súbito ascenso de lo abisal submarino− de escarlata, su vertiginoso y suficiente trazo.
“Una niña comía peces voladores,
sin cabeza.
Sin cabeza
comía peces voladores”.
La violencia simbólica que reprime el deseo al gobierno del deseo y de la inocencia constituye el eje de presión “la higuera en el campo del padre” al cual la poética de Cecilia se resiste. Resistencia y más, repudio. Se repudia esa invisible e insistente vigilancia y castigo que la sensibilidad advierte en el “sonido de las pisadas anónimas”. Ser mujer es el conjunto de todas sus relaciones sociales. Si estas están fuertemente marcadas por patrones machistas, ¿qué puede hacerse, sino cambiar de vestido?
¿No es el vestido el alma de un cuerpo que vive bajo la condición sociocultural y política de su tiempo?
Ante la insistencia de cordura, de eficacia, de pragmatismo y rentabilidad, se descubre desde el pulso femenino lo absurdo como liberación, lo imaginario como revolución:
“Soy absurda cuando beso
pero llamas a mis labios mariposas”
Una voluntad de transformar el mundo por el deseo y la imaginación corre el riesgo de fracasar. Porque asumir ante la negación del presente a las utopías y el amor sin condicionantes esa verdad íntima, prohibida, secreta…
“ Si digo la verdad
se acabará el mundo
Alguien me dijo que estaba en lo cierto.
Alguien dijo adiós”.
Esa tozudez de la sociedad por negar la posibilidad utópica-amorosa conlleva la soledad, pero no el abandono del sueño, de la necesidad de encontrar el bosque de la afectuosidad oxigenante, desvinculada de las prebendas pragmático-materialistas.
“Sólo los náufragos sueñan con árboles”
Y es ahora, que la música como llave de esa posibilidad, incita al poema a avanzar contracorriente y al poeta a seguir al poema, por donde quiera llevarnos. Desde el no saber, nomadear. No más dogmatismos racionalistas, no más demagogia ni retóricas del poder. La música:
“Necesito la música para implorar lo que no conozco”
Del desapego de la política dominante, machista y alienante a la poesía, que ahora sean los poemas desde donde se formule la pregunta esencial:
“Tú:
¿me conoces?”
No estamos por la previsibilidad de los roles femeninos, menos aún por una búsqueda de lo correcto, política, socialmente correcto. Ese vestido ya no nos vale. Desnuda, la poeta comienza a vestirse de largo, con las telas de la palabra dada, la poesía del ser, del ser mujer, no arquetipo, slogan, sierva, maniquí. Y puede devenir, entonces, esa “Dilación al desnudo” que formula la segunda parte del poemario.
Presentación en Madrid de Los bosques de la mirada (Poesía 1984-2009), de Basilio Sánchez


viernes, 4 de febrero de 2011
Reseña de El juramento de la pista de frontón, de John Ashbery, en la revista Quimera

jueves, 3 de febrero de 2011
Revista Leer: Reseña de Los bosques de la mirada (Poesía 1984-2009), de Basilio Sánchez, y de Ocupación de la ciudad prohibida, de Jorge Urrutia
Revista Leer, n.º 219, febrero de 2011








