martes, 24 de mayo de 2016

Novedad: Viento variable, de Antonio Hernández

Ya en Calambur, Viento variable, de Antonio Hernández, premio Nacional de Poesía 2014:



Tras el excepcional Nueva York después de muerto (Premio Nacional de Poesía y Premio de la Crítica), Antonio Hernández pasea por sus geografías cotidianas, Madrid y Cádiz, desde las que, fervoroso y escéptico a un tiempo,tiende puentes a una multitud de facetas de la realidad y de la conciencia. Para cumplir estos recorridos, Viento variable se hornea como un hojaldre que, en sus diversos estratos, lleva del poema individual, y su anécdota, a los niveles más elevados de sentido, generados en el diálogo, afirmación y conflicto, entre sus diferentes partes. Brilla aquí la poesía
total que Hernández persigue desde sus inicios y en la que se dan cita la realidad y el misterio, lo narrativo y lo simbólico, lo prosaico y lo lírico; con recursos de una polifonía de géneros —periodismo y teatro, ensayo y cine, cuento y aforismo—; fundido todo en virtud de un único tono poético —hecho de modulaciones y contrastes, de una original imaginación poética y de cierta tierna ironía—, que es sostén y logro mayor del libro.Un mosaico de temas ordena, de manera fluida, la
obra: paisajes naturales y urbanos, con sus equívocas faunas; el palimpsesto de la familia y la infancia; la solidaridad ante los desfavorecidos; el amor que pasa y aún vuelve; irónicas reflexiones
de postrimerías; la soledad, el destino… Y la poesía, heterogénea como la vida, viento variable que a un tiempo conduce y extravía, acuna y solivianta, grita y susurra, mas, al cabo, consuela y reconcilia:


                                        Cuando todo sea definitivo,
                                       ¿habrá un lugar para la Poesía?
                                       ¿Se habrá salvado un ala de Carducci,
                                       de Hölderlin, de Heine, de Rilke?
                                      ¿Sobrevolará el crepúsculo de Bécquer?
                                      ¿No me harás señas tú?
                                       Pero hoy vuelven eternamente las golondrinas.